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Wednesday 22 de February de 2012, 19:30:35
VIA FERRATA TOSSAL DE MIRAVET
Tipo de Entrada: RELATO | 14540 visitas

Ascensíon de la via ferrata del Tossal de Miravet, situada al lado de la población de Pont de Suert.Tiene 3 tramos separados pero vale la pena hacerla en su totalidad, tiene una aproximación corta desde el mismo pueblo.

Tras estar el día anterior por la zona de Benasque durmiendo con la tienda en el Plan de la Senarta, antes de volver a casa nos desviaremos hacia Pont de Suert para hacer una ferrata que hay en la zona, llamada Tossal de Miravet, será una buena manera de acabar de pasar el día y como el tiempo acompaña, pues allá vamos Esteban “el Lute” y yo “Hacha”.

Llegamos a Pont de Suert y siguiendo las reseñas dejamos el coche cerca del río, junto a un puente de madera que cruza dicho río, al otro extremo ya vemos una indicación de VF que nos indica la dirección a seguir hasta el inicio de la vía ferrata. Comenzamos a ganar altura progresivamente por un ancho camino, para acabar tirando más hacia la derecha y situarnos en pocos minutos en el comienzo de la vía, lo bueno de esta ferrata es que tiene una aproximación bastante corta, de hecho desde el pueblo ya se intuye la zona rocosa por la que transcurre.

Una de las características de esta ferrata es que está equipada con las llamadas “colas de cerdo” que no son otra cosa que pernos en espiral que sirven para pasar la cuerda y poder asegurar a algún compañero si fuera preciso. Un cartel al comienzo nos avisa que está catalogada como difícil y que la duración es de 2 horas y media más una hora adicional para el descenso.

Tras un primer paso bastante vertical y equipado totalmente con grapas, ganamos altura rápidamente aunque de una forma sencilla, para ir cogiendo “ambientillo”, la instalación se ve en perfecto estado, tanto el material como el cable de vida, se ve todo bastante nuevo y da bastante confianza. Siempre que hacemos una ferrata nos vamos turnando en ir primero o segundo, más que nada para que luego en las fotos que nos hacemos tengamos diferentes perspectivas el uno del otro.

Durante la subida, aparece una bifurcación: a la derecha podemos atravesar un puente equipado con un solo cable, pasar al otro extremo y volver por otro puente igual un poco más arriba. Si continuamos rectos hacia arriba tenemos más grapas y luego los dos caminos se vuelven a juntar. Como queremos darle un poco más de emoción, optamos por ir a hacer los puentes, son cortos y parecen sencillos. El problema es que el cable al que te sujetas se va acercando cada vez más al cuerpo y te tira hacia atrás, hasta llegar al punto de tener que pasar por debajo del cable y dar media vuelta para seguir sujetándome.

Al acabar el segundo puente y volver de nuevo a la roca, encontramos uno de los pasos más curiosos… se trata de rodear un saliente de roca, pero de tal manera que apenas llegas a ver que hay más allá, la verdad es que hay que tener confianza para continuar porque es como ir a ciegas, no ves donde hay que pisar para seguir avanzando, la verdad es que sorprende bastante ese paso.

Al volver de nuevo al camino original, seguimos subiendo por más grapas y seguimos ganando altura, hasta llegar al final del primer tramo, donde podemos descansar un poco antes de acometer el inicio del segundo tramo, desde abajo ya vemos por donde va la vía, la verdad es que estamos disfrutando bastante y no la estamos encontrando tan difícil como indicaba el cartel del comienzo. El pueblo de Pont de Suert cada vez va quedando más abajo, a estas horas la vía está totalmente a la sombra si bien más arriba y si nos damos prisa todavía podremos estar un poco al sol, lo cual se agradece.

En algunos momentos la sucesión de grapas está algo extraplomada pero sin llegar a ser excesivamente complicado, con unos buenos tirones de brazos y unos cuantos resoplidos se puede pasar sin problemas, la verdad es que como ferrata de iniciación no la recomendaría, por lo larga que es y por tener esos pasos desplomados que la complican más de la cuenta, para iniciarse es preferible comenzar por otras más “asequibles”.

Tras subir por una nueva pared de roca, y aprovechando un pequeño espacio que hay en el que no hace falta estar asegurado, decidimos parar a comer un poco porque nuestras tripas se están quejando desde hace ya rato. Como nos sobró algo de comida de ayer, pues hemos subido todo lo necesario para comer algo caliente, así que dicho y hecho, saco el hornillo y nos calentamos unas latas de esas “potentes” que te permiten subir a reacción…

La verdad es que la comida caliente nos sienta de maravilla, entre el hambre que teníamos y que en ese lugar está tocando el sol todavía, nos encontramos divinamente, cualquiera nos mueve de allí!!! Menos mal que no venía nadie detrás, nos imaginábamos la cara que pondrían al encontrarse a dos tios en medio de una ferrata zampándose unos platos de fabada y de cocido, pero a decir verdad creo que fue el mejor momento de toda la ferrata!

Tras reponer fuerzas y con un palo tremendo para volver a ponernos en movimientos, recogemos todos los trastos y continuamos tirando para arriba. Ahora unas marcas de color amarillo nos indican el camino que hemos de seguir para llegar hasta el siguiente tramo, que en principio se supone que es el más difícil de toda la vía. Quien haya tenido bastante puede abandonar aquí la ferrata y tirar hacia abajo por una vía de escape que también hay señalizada, pero como nuestro objetivo es acabarla por entero, pues caminamos durante un pequeño rato hasta el inicio de la siguiente pared.

La dificultad en este nuevo tramo reside en parte en que hay trozos en los que dejan de haber grapas para dejar paso a la roca natural, por lo que has de ir buscando las mejores presas para seguir progresando, lo cual le da algo más de ambiente de escalada, eso sí, asegurado en todo momento al cable de vida, la verdad es que en algún momento no lo acabo de ver claro del todo y me tengo que valer de las colas de cerdo para apoyarme (ya lo sé, es trampa, pero no se lo digáis a nadie, ssshhhh!!!).

La via continúa ganando altura de una forma bastante vertical, en muy poca distancia se gana altitud rápidamente, esas son las ferratas que me gustan a mí, las que te impresionan cuando ya estás bastante arriba y ves la caída enorme que hay bajo tus pies. Como digo yo siempre, si te caes, tanto da que sean 10 metros como que sean 50, el leñazo te lo metes igualmente y las consecuencias serían prácticamente las mismas…

Casi al final de la ferrata encontramos el que quizás sea e lpaso más exigente de toda la vía, un desplomado de varias grapas que tumba bastante hacia atrás. Lo mejor para superar este paso es armarte de valor, aguantar la respiración y tirar hacia arriba con todo lo que puedas sin pararte en ningún momento, es mejor hacerlo de tirón que no poco a poco porque te funde los brazos enseguida, y precisamente la fuerza en los brazos no es lo mío, así que no me queda otra que echar el resto y pegando un par de gritos consigo superar el paso, mi compañero Esteban ha pasado primero y tampoco ha tenido ningún problema.

Tras superar este desplomado, llegamos al final de la ferrata, donde encontramos unos banderines al estilo del Himalaya y una tirolina que aunque corta pasa a otra roca que queda delante. Como no llevamos polea para hacer la tirolina (además la vemos casi horizontal, como si no tuviera inclinación) optamos por finalizar ya la ferrata, donde unas marcas de pintura nos indicarán el camino de vuelta tirando hacia la izquierda, el cual baja bastante a saco en vez de dar un largo rodeo ya hace que sea entretenido ir bajando, pues no puedes bajar la guardia ya que has de ir mirando bien donde pisas, la verdad es que la bajada se hace bastante larga y pesada (de ahí que pusieran que dura una hora), siempre que descendemos de alguna montaña te acabas dando cuenta de todo lo que has llegado a subir, como las subidas siempre son más entretenidas pues no te das cuenta de la altura que vas ganando, pero al descender de golpe realmente es cuando aprecias el desnivel que has hecho.

Casi abajo del todo enlazamos de nuevo con el camino inicial de aproximación, por lo que lo deshacemos en sentido inverso hasta cruzar de nuevo el río y llegar al coche enseguida, donde nos cambiamos de ropa y recogemos todo, todavía nos falta todo el camino de vuelta hasta casa, pero eso siempre es lo de menos, ya lo tenemos bien asumido… 

 



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